
"El principal problema no es darle al público el conocimiento de lo lejos que está la estrella más cercana y de qué están hechos los genes.
En cambio, el problema es hacer que rechacen las explicaciones irracionales y sobrenaturales del mundo, los demonios que existen solo en sus imaginaciones, y que acepten un aparato social e intelectual, la Ciencia, como único productor de verdad.
Existimos como seres materiales en un mundo material, donde todos los fenómenos son consecuencia de relaciones materiales entre entidades materiales.
Nos ponemos del lado de la ciencia a pesar de lo patentemente absurdo de algunos de sus conceptos, a pesar de su fracaso en cumplir muchas de sus extravagantes promesas de vida y salud, a pesar de la tolerancia de la comunidad científica a historias ad-hoc sin fundamento, porque tenemos un compromiso anterior, un compromiso con el materialismo.
No es que los métodos y las instituciones de la ciencia nos obliguen a aceptar una explicación materialista del mundo fenomenológico, sino, por el contrario, que nosotros estamos forzados por nuestra adherencia a priori a las causas materiales para crear un aparato de investigación y una serie de conceptos que producen explicaciones materialistas sin importar qué tanto vayan en contra de la intuición, sin importar qué tan místicas sean para el que no ha sido iniciado.
Más allá de eso, el materialismo es un absoluto, pues no podemos dejar que un Pie Divino cruce la puerta."
En cambio, el problema es hacer que rechacen las explicaciones irracionales y sobrenaturales del mundo, los demonios que existen solo en sus imaginaciones, y que acepten un aparato social e intelectual, la Ciencia, como único productor de verdad.
Existimos como seres materiales en un mundo material, donde todos los fenómenos son consecuencia de relaciones materiales entre entidades materiales.
Nos ponemos del lado de la ciencia a pesar de lo patentemente absurdo de algunos de sus conceptos, a pesar de su fracaso en cumplir muchas de sus extravagantes promesas de vida y salud, a pesar de la tolerancia de la comunidad científica a historias ad-hoc sin fundamento, porque tenemos un compromiso anterior, un compromiso con el materialismo.
No es que los métodos y las instituciones de la ciencia nos obliguen a aceptar una explicación materialista del mundo fenomenológico, sino, por el contrario, que nosotros estamos forzados por nuestra adherencia a priori a las causas materiales para crear un aparato de investigación y una serie de conceptos que producen explicaciones materialistas sin importar qué tanto vayan en contra de la intuición, sin importar qué tan místicas sean para el que no ha sido iniciado.
Más allá de eso, el materialismo es un absoluto, pues no podemos dejar que un Pie Divino cruce la puerta."
"Billions and Billions of Demons"
Richard C. Lewontin, PhD.
Professor Emeritus
Harvard University
(The New York Review of Books, 1997)
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